3: La rutina
Victor estaba en la cocina, sirviendo café mientras el aroma del grano recién molido llenaba la casa. La luz de la mañana se colaba por las ventanas, iluminando los contornos de Sophia, que se movía con calma por la sala, revisando documentos sobre la mesa. Cada gesto suyo parecía calculado, elegante, incluso cuando estaba distraída. —Te has levantado temprano —comentó Victor, llevando la taza hacia ella—. ¿No querías dormir un poco más? pensé que te dejaría cansada ––inquirió coqueto. Últimamente se sentía con la libertad de incluso ser un poco más expresivo o molestarla vagamente. Su relación pasaba de ser una de "dueña-mascota" a algo mucho mas cercano. Sophia no levantó la vista, pero un pequeño gesto en la comisura de sus labios delató que le agradaba su atención. —Tengo cosas que pensar —respondió, con la voz baja—. El centro… hay un caso que me preocupa. Victor se acercó y apoyó suavemente su mano sobre la de ella, sin presionar, solo marcando presencia. Su mirada ...